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lunes, 7 de marzo de 2016

Antes y ahora

En juveniles días a la mañana sentía regocijo,
por la tarde lloraba, y ahora, cuando más viejo soy,
dudando empiezo el día, aunque no obstante,
apacible y sagrado es para mí su fin.


F. Holderlin, Poemas, Colección Visor de Poesía, p. 27, quinta edición 2005, España

viernes, 1 de agosto de 2014

Citando a Gabriel Miró

Quiso el Señor que fuesen las criaturas a su imagen y semejanza, y no fueron. El Señor lo consintió; y las criaturas se revuelven porque el Señor  no es su semejante, no imaginándolo siquiera con la humánica exaltación y belleza que imprimían los pueblos antiguos en sus divinidades. Se quiere al Señor semejante y a los hombres también; una semejanza sumisa, hospitalaria, una semejanza hembra para la ensambladura de nuestra voluntad.


Gabriel Miró, p. 65, El humo dormido, Ediciones Cátedra, sexta edición, 1987, Madrid,  España

miércoles, 22 de enero de 2014

Citando a Rafael Alberti

43
Tierras de Santander

El pueblo se ha caído
--¡madre, recógelo!--
por un barranco hondo,
que no sé bajar yo.

--Hija, si tú no sabes
bajar, menos sé yo.
Tú tienes quince años, 
sesenta tengo yo.


De La amante, p.  58, Alianza Editorial, primera edición, año 2000, Madrid, España.

miércoles, 13 de junio de 2012

Citando a Franz Taut



Estudiaba música en la capital; ahora su música esan los estampidos de los disparos y el tableteo de las ametralladoras cuando los pequeños grupos dispersos de la Armia Krajowa, el ejército nacional, atacaban al enemigo en emboscadas, al modo de los partisanos. pp. 5 - 6 

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El huesudo rostro de la mujer alta se deforma en una risa desencajada. p. 20

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El día es diáfano y soledado. Se inicia la primavera, pero en el laberinto de los corresdores subterráneos reinan la oscuridad y el frío. p. 21

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Los consumidos y humillados prisioneros llevaban trajes rayados y la estella de David amarilla. p. 32

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No es sólo la comida deficiente lo que consume al hombre; también la falta de libertad, el hecho de estar aislado y expulsado de la sociedad... p. 38 

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Ustedes conocen mi principio fundamental: el mejor polaco es el polaco muerto. p. 46

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En el pueblo queda sólo un retén, y el comandante con su Estado Mayor. Dirlewanger prefiere quedarse en segundo plano. Si se producen violencias y los llamados  actos de crueldad, él tiene la excusa, empleada ya varias veces con éxito, de que no estaba presente. p. 47

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En el horizonte, por el Este, una pálida banda de luz anuncia el amanecer del nuevo día. p. 48


La brigada de los malditos, primera edición: enero 1964, Barcelona, España.

viernes, 20 de mayo de 2011

Citando a Jesús María Merino Agudo






El vapor Colombia

Fotografía: Alexander Aldana



" --Tal como me llegó, yo os lo digo a vosotras. Salió una barca a un lago. Sobre la barca montaba un hombre llamado Jesús, en compañía de sus amigos. Ya en medio del lago, se levantó una tempestad. Y es que nosotras, las nubes cúmulos, y en especial, como siempre, las nubes nimbos, azotadas todas por un vendaval espantoso, lanzábamos agua por boca y nariz hasta reventar". p. 36.


* * *


"Gustó mucho la ocurrencia a todos los habitantes del reino de la nubes y por eso lo aplaudieron, aunque de forma sorda para no dañarle los tímpanos".
Los cirros se encaramaron rápidamente a las alturas y como se arroja lejos el sedal de una caña de pescar en el acantilado, así lanzaron la mirada aguda hacia las tierras del oeste". p. 40


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"Por eso se había quedado a medio montar en los potros de la escritura y de la lectura". p. 86


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"Y un escalofrío intenso recorrió el alma blanca de aquel niño negro". p. 87


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"¿Para qué llevaba el hacha: para herir al culpable del incendio o para cortar las llamas". p. 93


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"No tardó ahora en ver cómo se abría lentamente la puertecilla cercana al tambor de la rueda de empuje; una puertecilla que chirrió como con miedo". p. 96





Jesús María Merino Agudo, El "Celeste" (Premio El Barco de Vapor, 1988), Ediciones SM, quinta edición: septiembre 1995, España.

miércoles, 26 de enero de 2011

Citando a Antonio Gala


Y tu nariz respingada.
Fotografía: Lina María y Álvaro





El mes pasado alguien, en mi tierra, también a mí me dijo: Me gusta tu nariz y me gusta tu cuerpo. Yo le supliqué que me lo dijera1 por escrito. Y lo conservo. Para enseñártelo de vez en cuando, por supuesto.

* * *

Leí este verano que a una presentadora de televisión americana tuvo que indemnizarla, con medio millón de dólares, la empresa que la había despedido, en 1981, por demasiado vieja y demasiado fea. Y fue contratada en diciembre del 80. ¿Es posible que en ocho meses desmereciera tanto?


Antonio Gala, Cuaderno de la Dama de Otoño, Círculo de Lectores, España, 1987, pp. 28 y 29, respectivamente.


1 Antonio Gala debió escribir que me lo dejara por escrito, porque lo dicho, jamás se puede mostrar a alguien, a menos que esté por escrito. ¿O será una errata que se le pasó a la persona que levantó el texto y el corrector de pruebas tampoco lo vio? Más bien así me lo parece, y sólo así, Antonio Gala saldría bien librado de tan vergonzosa situación.

viernes, 1 de octubre de 2010

Citando a Baltasar Porcel

Su grito, una lanza vibrante clavada en el sol de la tarde, me detuvo.

* * *
La señora Cronac, con su rostro que parecía una acartonada máscara de horror, contemplaba a su hija.



Los alacranes, Plaza & Janes, S.A., 1974, España, páginas 19 y 20, respectivamente.

El grito. Edward Munch

jueves, 30 de septiembre de 2010

Citando a Francisco Umbral

La muerta.
Fotografía: Alejandra Vacuii

La capilla ardiente estaba en el comedor, del que habían sacado la mesa, y la muerta, muy puesta de velos y joyas, tenía una dignidad de infanta doncellona que no había tenido en vida, pues ya decían los clásicos que la muerte a todos iguala, y así como el muerto ilustre suele perder el gesto y ponerse feo, el muerto plebeyo (artesano, por usar la tan querida palabra de mi abuela) aprende con la muerte a hacer el gesto de la suprema dignidad, el que nunca habría sabido hacer de vivo.
Las ninfas, RBA Editores, S.A., España, 1993, p. 210

jueves, 18 de marzo de 2010

Citando a Edmundo Valadés

Se rascan la cabeza y vuelven el rostro a buscar lo que iban a decir, como si la idea se les hubiera escondido en algún rincón, en los ojos de un compañero o arriba, donde cuelga un candil.


La muerte tiene permiso, Fondo de Cultura Económica, cuarta reimpresión, 2006, México, páginas 8 y 9.

martes, 8 de diciembre de 2009

Citando a David Escobar Galindo

Hoja en blanco.
Fotografía: Carmela Cobo


Mientras repaso
las páginas escritas,
me observa, atento,
el Ángel de la Guarda
de la página en blanco.


Trasluz (tankas virtuales), Ediciones Thau, Colección Toda la Poesía, primera edición 2006, San Salvador.

martes, 29 de septiembre de 2009

Citando a Yukio Mishima

Para mí este es un diario falso, aunque ningún ser humano puede llegar a ser tan honesto que se convierta en una persona completamente falsa.

Sed de amor, p. 27, Luis de Caralt Editor, S.A., Barcelona, España, tercera edición 1972

jueves, 3 de septiembre de 2009

Citando a Mario Benedetti

Eran la once y media y me acordé de Dios, de mi antigua esperanza de que acaso existiera. No quise rezar, por estricta honradez. Se reza ante aquello en que se cree verdaderamente. Yo no puedo creer verdaderamente en él. Sólo tengo la esperanza de que exista. Después me di cuenta de que yo no rezaba sólo para ver si mi honradez lo conmovía. Y entonces recé. Una oración aplastante, llena de escrúpulos, brutal, una oración como para que no quedasen dudas de que yo no quería ni podía adularlo, una oración a mano armada.



Montevideanos, "Sábado de Gloria", Editorial Planeta Argentina/Seix Barra, septiembre 2000, p. 23

martes, 14 de julio de 2009

Citando a Francisco Nieva

"Señora, en mi calidad de doctor, certifico que don Viriato Murúa, su marido, tiene absoluta necesidad, para sobrevivir, de dejarla y casarse con una chica. Es el único medio de que este hombre conozca la dicha a sus años. Como médico, sólo puedo recetar su felicidad, pero si lo que a usted le atormenta es la felicidad de su marido, pase por la clíníca y le recetaremos un adulterio."
Carne de murciélago, p. 89, Plaza & Janés Editores, S.A., primera edición 1998, España.

sábado, 31 de mayo de 2008

Citando a Paulo Coelho

Verónica decide morir. Fotografía Xanxita.


"Tanto es así que cuando Dios cambió de idea y decidió mandar a su Hijo a salvar al mundo, ¿qué sucedió? Cayó en las redes de la Justicia que Él había inventado."



Verónika decide morir, p. 103, Editorial Grijalvo, S.A. de C.V.

miércoles, 30 de abril de 2008

Citando a Ciorán

Caín Nightlord. 
Fotografía: Olga Dietrich


"Cuando el Cristo descendió a los infiernos, los justos de la antigua ley, Abel, Enoch, Noé, desconfiaron de su enseñanza y no respondieron a su llamada. Creyeron que era un emisario del Tentador, cuyas trampas temían. Sólo Caín y los de su especie se adhirieron a su doctrina o fingieron hacerlo, sólo ellos le siguieron y abandonaron con él los infiernos."

Ese maldito yo, p. 11; Tusquets Editores, 5° edición, mayo de 2000, España.

viernes, 14 de marzo de 2008

Citando a Jon Sobrino

Lo que mueve a preguntarse y a cuestionar a Dios es ante todo el sufrimiento humano, y eso apunta a una pregunta fundamental: si el sufrimiento del otro nos hace sufrir. En otras palabras, el motor que pone en marcha el proceso de la teodicea puede ser el resentimiento con Dios, pero, para nosotros, es el amor.



Terremoto, terrorismo, barbarie y utopía, UCA Editores, primera edición, 2003

miércoles, 6 de febrero de 2008

Citando a Saúl Bellow

"El Universo se interpreta a sí mismo ante nuestros ojos en la amplitud del valle, que, lleno de rocas, termina en el agua muerta".


Jerusalén, ida y vuelta, página 17, Plaza & Janés, S.A., Editores, primera edición, 1977

miércoles, 9 de enero de 2008

Citando a Gabriel Miró







"La máscara de una quijada entera de macho cabrío se descarna riéndose; su cuerna podrida se estremece de hormigas".


Años y leguas, p. 31; Salvat Editores, S.A., 1970, España