lunes, 25 de agosto de 2008

Miseria humana

Una de las mayores miserias humanas es la hipocresía. Hay que odiarla y no ser amigos de los que se comportan como tal. Es mejor mantenerlos al margen y no sentir odio ni menosprecio hacia ellos. Sintamos compasión, que a ellos les falta mucha, mucha humanidad.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Obra terminada




Sor Mercedes me ha dicho, que para terminar la ampliación del Colegio Esparza tuvieron que endeudarse. No lo hicieron a través del sistema financiero (que buena tajada en intereses les quitaría en el momento de efectuar los pagos, y el abono a capital sería menos) sino que una institución hermana, el Colegio Nuestra Señora de la Paz, de San Miguel, le hizo el financiamiento, sin intereses claro,... y sólo eso es ganancia y una decisión muy acertada de parte de las hermanas.


Los treinta y cinco más una suma de ceros a la derecha, es el complemento de la contraparte que el gobierno Vasco les exigió en el convenio para que el proyecto llegara a feliz término.


La deuda es grande, pero la congregación está feliz (y satisfecha) con la obra terminada. ¿Y quién no?


(La ampliación está destinada para el tercer ciclo)

Recordando el viaje

Maizales. Fotografía: Esteban Rosales


Eliseo quedó muy contento con el viaje que hiciéramos donde mis parientas el miércoles séis de agosto. La caminata nos desintoxicó(y desestresó) de la contaminación urbana y del ajetreo laboral que a diario ejercemos en la jungla de cemento. Le pregunté a Marta que si podía prepararnos una atolada para finales de mes. Me dijo que con gusto. Entonces, para fin de mes nos espera el choclo y el delicioso atol de elote.

(Creo que la caminata no la haremos porque llevaremos a nuestas consortes e hijas)

El susto de las monjas antropófagas

Dos monjas. Fotografía: Janrito Karamazov


En un convento hay veinticinco monjas. Dos de ellas, como merienda se comen a los niños que las humildes aldeanas dejan bajo su protección. Ocho de ellas comentan ser la reencarnación de la Virgen María, y el resto se deleitan en la oración al Santísimo.

Pero hubo un niño más listo que las antropófagas; y es que se vistió de rata y las dos monjas, con el horror en sus caras salieron huyendo del cuarto-prisión donde tenían a los infantes. Le dijeron a la Superiora que renunciaban a los hábitos, porque en el convento vivía el propio Satán convertido en rata del tamaño de un niño de diez años.

Esa era la excusa perfecta, porque a la salida del convento, a cada una de ellas la esperaba un caballero con saco, corbata y sombrero... y la diligencia que las llevaría a un hostal donde conocerían (y pondrían en práctica) lo que habían visto (furtivamente) en la revista Playgirl.

domingo, 17 de agosto de 2008

El perfecto idiota

El tonto es el personaje que se preocupa por alcanzar la excelencia (de la idiotez) en la sociedad.

Hora de misa

Parroquia Los Santos Niños Inocentes, Antiguo Cuzcatlán.
Fotografía: René Aguiluz


Acabo de pasar frente (y paralelo) a la iglesia católica. Es hora de misa y hay feligreses que se han quedado afuera, porque realmente la parroquia de Los Santos Niños Inocentes se ha encogido en relación con el crecimiento de la población. Esta parroquia es administrada por la orden de San Jerónimo Emiliani.

Hoy el municipio tiene urbanizaciones de gente poderosa, que tiene qué ver con el desarrollo del país. Antes, recuerdo, en esta pequeña iglesia sólo se celebraban matrimonios con la gente pobre del municipio; ahora no, hasta novias en limusinas vienen a dar el sí ante altar y el sacerdote, que ese momento representa a Dios.

Pues bien, decía, que la gente ya no cabe y si en un pretérito la iglesia se hubiera contruido con mayor número de metros cuadrados, en la actualidad, no habría problema de espacio para la feligresía que se acerca a adorar a Dios.

Mentiras espaciales


Lujos y mentiras. Fotografía: Marco Dianez


Los políticos elevan sus discursos como cohetes espaciales, que las gentes, al verlos tan altos (y escucharlos) les creen. Ante esa lindura dialéctica se anonadan sus seguidores y sólo pocas personas (no adheridas a ninguno ni otro bando) no se toman las píldoras políticas. Saben, que como el Challenger explotará en el espacio.