sábado, 7 de febrero de 2009

Banderita que sale a flote

Euskadi sale a flote
Fotografía: Julio Arrieta
Hay un animal, que para su coleto dice: Yo soy tan "inteligente", que en el bolsillo guardo una banderita y en las reuniones, cuando me conviene, la alzo en favor de los poderosos.

La Caperucita buena

Caperucita Roja se cansó tanto de ser la niña buena, que una buena noche decidió irse a vivir con el Lobo Feroz. (Para que se acabaran las habladurías, según dijo)
Caperucita Roja. Fotografía: G. Pardo

miércoles, 4 de febrero de 2009

Loco, sordo y ciego

Desayunando bajo la lluvia
Fotografía: Jesús Guzmán-Moya

Creyó ver el ábrego y la lluvia que consigo traía. Creyó escuchar los relámpagos y los truenos, y creyó ver serpentear los rayos que se precipitaban hacia la tierra. Digo creyó ver y escuchar, porque era loco, sordo y ciego de nacimiento, y con el agravante de que un rayo lo despedazó en el instante mismo en que creía ver y escuchar.

martes, 3 de febrero de 2009

¿Quieres mi piel?


¿Quieres mi piel? Te la doy untada de inocencia y de virginidad, cual rosa abierta al amanecer.
Mi piel te espera.

Fotografía: Angharad Segura

La pasión de Drácula

Blood for Dracula. Fotografía: Lucilla Bellini


Drácula, al amparo de la noche, observaba con pasión vampiresca a la hermosa mujer. Cuando la fémina de piernas marmóreas salió por aire fresco al jardín, éste, al verla solitaria y desprevenida, apareció de la nada mostrándole sus colmillos como dagas sedientas de sangre y ex profeso buscó el cuello de la joven. Ésta, presintiendo sus malos propósitos movió su cuello y le ofreció sus labios. Quedó sin ellos y Drácula, viéndole sus brillantes dientes al desnudo huyó despavorido convertido en ratón volador.


domingo, 1 de febrero de 2009

El mundo, una alabanza


Cuando el mundo se canse de alabar a Satán, entonces creerá en Dios.
You are the sun in my sky.
Fotografía: Ash Ley

Supremacía arrebatada

Creación. Fotografía: Leda Paula N.
En el mundo reinó la oscuridad. Satán se sintió muy a sus anchas y desplegó toda su maldad. Dios se sintió incómodo, porque desde aquél día hasta hoy no ha podido arrebatarle la supremacía sobre el mundo que Él creó.